Disfruta corriendo



Correr es una excelente actividad. Biomecánicamente a la que mejor adapatados estamos como especie. La que mayores beneficios nos va a reportar con su práctica.
Pero también hay que tener en cuenta que el ritmo de vida de la sociedad actual y el sedentarismo prolongado hacen que nuestro organismo haya perdido esta sana costumbre y no podamos pasar del sillón al monte sin tener en cuenta una serie de consideraciones para hacerlo sin riesgos.
Las personas que deciden realizar una actividad física como correr suelen olvidar una cuestión básica y obvia. Son ellos los que mejor conocen su cuerpo y sus circunstancias, o al menos así debería ser.
Está bien pedir consejo y asesoramiento para saber que hay que hacer pero debemos aprender de nuevo a escuchar las sensaciones que el organismo nos transmite y no dejar que un rígido plan preestablecido condicione nuestra vida y nos lleve al sobreentrenamiento, a la lesión o al abandono.
Las planificaciones, la manera de organizarnos para salir a correr, deben ser orientaciones que se adapten a nuestras condiciones, características y ritmo de vida, y no a la inversa.
La mejor manera de hacer esto es conocer las posibilidades que uno tiene y elegir en función de ellas y  de nuestras sensaciones. Esta es la base del entrenamiento personalizado.
Por supuesto que para mejorar hay que exigirse, ponerse retos e intentar lograrlos, pero no pienso que sea necesario sufrir.
Esa idea del sufrimiento asociada al hecho de correr no me gusta en absoluto. Prefiero la idea del disfrute.
De hecho esta demostrado, y es totalmente lógico, que cuanto mas te diviertas y disfrutes entrenando mayor será tu rendimiento. Claro que el entrenamiento de un corredor/a popular está enfocado a la resistencia, a maximizar la tolerancia a la fatiga, pero esto no tiene porque ser equivalente de torturarse y sufrir para lograrlo.




Hay mucha y muy interesante literatura sobre metodología del entrenamiento deportivo, pero incorporar dichos métodos a nuestra vida normal de atletas populares puede resultar complicado. Antes que métodos complejos debemos saber aplicar el sentido común a nuestra vida en general y a nuestros entrenamientos en particular.
Los consejos dados por amigos o por profesionales deben pasar el filtro de nuestra reflexión y deben ser adaptados a nuestras características. Cada uno de nosotros somos diferentes al resto y lo que a algunos les puede ir bien a otros no y viceversa. Somos únicos, no podemos tomar prestado aquello que a otro le ha funcionado ya que en nosotros seguramente no tendrá el mismo efecto. Hay que aprender desde las motivaciones propias de cada uno y confeccionar nuestra propia fórmula mágica en un constante intercambio de información que pasa por no ser unos simples robots que cumplen órdenes preestablecidas.



De todas formas soy consciente de que esto no es fácil, y menos al principio. Se requiere un poco de información, pero lo más importante es la predisposición a experimentar y aprender. Tu pones esto último y yo intentaré ayudar en lo de la información. Aunque te recomiendo que no te quedes con lo que pone en este blog exclusivamente. Explora otras formas de pensar. Eso te enriquecerá y te hará mejor corredor/a.

Como hemos dicho, todos somos diferentes, pero hay patrones comunes que se repiten y que nos pueden orientar.
Entre ellos están los errores más frecuentes que se suelen observar en el corredor/a popular y que son los siguientes:
Se nos olvida que el paso previo del sedentarismo a la carrera es la caminata.
En los inicios, se comete el error de correr durante relativamente poco tiempo y relativamente muy deprisa precisamente por ello.
Nos aplicamos planes que superan ampliamente nuestras necesidades, que incluyen series y carreras demasiado intensas o largas para nuestra capacidad y objetivos en ese momento.
Se tienen conceptos y parámetros preestablecidos como fases ineludibles para lograr determinadas marcas y objetivos y se persigue su consecución ciegamente.
Nos olvidamos de correr disfrutando y pasamos a tener que cumplir un plan casi por obligación.



Por todos estos motivos se crea este blog. Se quiere dotar de recursos al corredor/a popular para que gestione su propio plan, adaptado a sus necesidades y sus circunstancias, desde el conocimiento de unos sencillos pasos que le permitan dedicarse a disfrutar corriendo y consciente de lo que hace, centrándose en escuchar sus sensaciones. Nosotros somos los que mejor nos conocemos y correr debe servir como fuente de aprendizaje y evolución. Solamente se trata de prestar atención y tener curiosidad. Lo demás, correr más rápido, con menos lesiones y de manera agradable, viene solo.
Debemos poder decidir en cada momento en función de nuestras sensaciones, eligiendo entre los medios y métodos de entrenamiento más básicos y suficientes para el corredor/a popular.
Algunos de estos medios y métodos se describen en diferentes entradas de este blog, así como otro tipo de información que puede ser utilizada en nuestro beneficio, con el único objetivo de ofrecer una propuesta de exploración nueva a quienes quieren encontrar sus propias soluciones.
Cada uno debe encontrar la suya, el primer paso y mas importante ya lo has dado, tienes curiosidad y por ese motivo estas leyendo esto. Luego puedes seguir explorando por otros sitios, contrastando otras opiniones y formándote la tuya propia.

De todas formas si tienes alguna duda o quieres orientaciones al principio puedes ponerte siempre en CONTACTO con el autor, que tratará de ayudarte en la medida de sus posibilidades o puedes dejar tus comentarios para enriquecer el blog con ellos y que otras personas los puedan leer.

Aquí puedes encontrar reflexiones y consejos que te ayuden a pensar que es lo mejor para ti como corredor/a tanto si quieres iniciarte como si ya llevas un tiempo en esto.
Lo más importante de todo este proceso es adquirir el hábito de correr de manera consciente, ser regular para obtener resultados y disfrutar cuando corremos. Olvidarse de medirlo todo y en todo momento y parar cuando no se corre a gusto o se está cansado en exceso.
Esto último, medir siempre distancias, tiempos, velocidades y pulsaciones, puede ser útil para saber con datos objetivos en donde nos encontramos, pero también puede resultar perjudicial si se convierte en prioritario.


Cuando corras no dejes que nada exterior te obligue a hacerlo de una u otra manera. Un plan que te dice que hoy te tocan x km a x velocidad. Eso puede ser una referencia, pero en última instancia tu eres el que decides como te lo vas a pasar bien corriendo hoy. A lo mejor el plan y tu cuerpo coinciden y te apetece eso. Pero tienes que ser tú el que decides al final. Incluso si modificas esa carrera cuando llevas un rato corriendo porque cambian tus sensaciones. Esto no es anarquía ni indisciplina. Es disfrutar corriendo y escuchándote.

Por supuesto que cuantos más conocimientos tengas de la manera en que puedes enfocar tu entrenamiento mayores posibilidades tendrás para decidir que vas a hacer y con que objetivos en función de tu estado y para eso quiere servir este blog.